La noche anterior el otro colaborador de este blog llegó a Hermosillo y, como es tradición, procedimos a ir a cenar unos burros. Como él no los conocía decidí ir a los Burros de la 7 (abajo reseñados) pero para nuestra sorpresa estaban cerrados. (Nota: Los Burros de la 7 no abren los lunes). Así que decidimos ir a buscar burros nuevos para experimentar. Acordose de unos burros que había por el Morelos donde sirven "burros de alitas" así que fuimos y efectivamente, ahí estaban.
La carreta/local (porque tiene ambos) está sobre la calle Ignacio Hernández entre Morelos y Gómez Farías acá por la Loma Linda. Para que se ubiquen mejor, la Ignacio Hernández es una calle más arriba de la García Aburto. O bien, si vienen por el Morelos hacia el norte den vuelta en la calle pasando el Bancomer del Morelos (porque la Ignacio Hernández es de un sólo sentido) y entren por el Gómez Farías.
Como les decía arriba, es una carreta en un estacionamiento de unos locales (ergo, no hay porqué preocuparse por estacionamiento) pero en uno de los locales está el local, jaja. Y como les decía (y por más extraño que se lea) venden burros de carne, alitas, boneless Y burros de alitas o boneless... y papas. Podríamos decir que es como un Chiltepino's sin cerveza y con burros.
La carreta/local (porque tiene ambos) está sobre la calle Ignacio Hernández entre Morelos y Gómez Farías acá por la Loma Linda. Para que se ubiquen mejor, la Ignacio Hernández es una calle más arriba de la García Aburto. O bien, si vienen por el Morelos hacia el norte den vuelta en la calle pasando el Bancomer del Morelos (porque la Ignacio Hernández es de un sólo sentido) y entren por el Gómez Farías.
Como les decía arriba, es una carreta en un estacionamiento de unos locales (ergo, no hay porqué preocuparse por estacionamiento) pero en uno de los locales está el local, jaja. Y como les decía (y por más extraño que se lea) venden burros de carne, alitas, boneless Y burros de alitas o boneless... y papas. Podríamos decir que es como un Chiltepino's sin cerveza y con burros.
El local está bastante... digamos, X. No está bonito, pero tampoco es así como que necesariamente sucio. Hay como 3 mesitas con sus lonas con el logotipo del negocio y sí se nota cierto desorden porque está como que el closte de los insumos y el refri y hay tupper wares por aquí y por allá, etc.
El servicio fue... bueno. No maravilloso, no malo, lo básico necesario si no es que un poquito menos tal vez.
Ahora, la comida... obviamente, con el fin de experimentar, pedimos burros de boneless. Las primeras mordidas del burro fueron lentas, pensadas... y la verdad, la verdad, sacaba de onda. No se porqué. Puede que porque acostumbrado a los burros de carne asada y semejantes se me hizo raro que tuviera pollo; puede que acostumbrado a los boneless se me hizo raro comerlos en burros y sin cerveza, no se. Pero NO estaba malo... estaba... nuevo. Las últimas mordidas fueron salvajes casi arrancando el papel aluminio, con mil servilletas a mi alrededor y casi chupando el plato con la salsa de los boneless, o sea, terminé encantado.
Al principio le echaba salsa, crema y limón (como si fuera burro de carne asada)... pero yo les recomiendo que saboreen la salsa en la que vienen los boneless, está deliciosa. Para tomar hay lo usual, ya saben qué es.
El precio: $90 pesos + $10 por la bebida. Sí, está un poco carito considerando que un burro usual cuesta $60 a $75 pesos y siendo de pollo...¿? Además que no estaba TAN grande como un burro del Otro Rollo o de la 7. Pero sí, estaba MUY rico, MUY diferente.
Entonces, sí les recomiendo está carreta si quieren sacar a alguien de onda o para que vayan y prueben esta propuesta al principio un poco rara pero que luego te deja con ganas de volver.
El servicio fue... bueno. No maravilloso, no malo, lo básico necesario si no es que un poquito menos tal vez.
Ahora, la comida... obviamente, con el fin de experimentar, pedimos burros de boneless. Las primeras mordidas del burro fueron lentas, pensadas... y la verdad, la verdad, sacaba de onda. No se porqué. Puede que porque acostumbrado a los burros de carne asada y semejantes se me hizo raro que tuviera pollo; puede que acostumbrado a los boneless se me hizo raro comerlos en burros y sin cerveza, no se. Pero NO estaba malo... estaba... nuevo. Las últimas mordidas fueron salvajes casi arrancando el papel aluminio, con mil servilletas a mi alrededor y casi chupando el plato con la salsa de los boneless, o sea, terminé encantado.
Al principio le echaba salsa, crema y limón (como si fuera burro de carne asada)... pero yo les recomiendo que saboreen la salsa en la que vienen los boneless, está deliciosa. Para tomar hay lo usual, ya saben qué es.
El precio: $90 pesos + $10 por la bebida. Sí, está un poco carito considerando que un burro usual cuesta $60 a $75 pesos y siendo de pollo...¿? Además que no estaba TAN grande como un burro del Otro Rollo o de la 7. Pero sí, estaba MUY rico, MUY diferente.
Entonces, sí les recomiendo está carreta si quieren sacar a alguien de onda o para que vayan y prueben esta propuesta al principio un poco rara pero que luego te deja con ganas de volver.
Sale!!
Calificaciones:
Lugar: * *
Servicio: * * *
Sabor: * * * * *
Precio: * * *
P.D. Dice por ahí el otro colaborador del blog que dice la leyenda urbana que la idea de estos burros surgieron debido a que un bato que llegó bastante pasadito de copas a los burros estos pregunta que si qué hay y le contestan que burros de carne, alitas, boneless, etc. Él, estando iluminado por el alcohol, pidió que le hicieran un burro de alitas (o boneless) y de ahí surgió la idea. ¡¡Salud!!