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lunes, 25 de octubre de 2010

Venneto


Hace unos cuantos días tuve la oportunidad de ir a un lugar que varias veces le había echado el ojo pero apenas pude ir a reseñarlo y se trata del restaurante Venneto.

Este restaurante está sobre el Periférico Norte (O Ignacio Soto, según les guste llamarlo) esquina con Lomas Altas. Si van por el Periférico desde la entrada de Nogales lo verán a su mano derecha o si van hacia la salida a Nogales pues a mano izquierda de hecho no muy lejos del Tocho Morocho.

El lugar cuenta con estacionamiento propio (no muy grande) sin embargo no lo he visto muy lleno.

Este restaurante tiene un ambiente de restaurante chico, unas cuantas mesas, una ornamentación bastante sobria sin precisamente llegar a lo vacío, es decir, equilibrada, limpio, ordenado.

El trato fue muy poco remarkable. Ni bien, ni mal, nada del otro mundo ni digno de mención... que precisamente no es algo bueno. Nos atendió al parecer el chef (digo, traía puesta la chaqueta de chef). De hecho el mesero que nos despidió se portó más amable, incluso entablé plática con él un momento.

Para empezar dan un pan con ajo y aceite de olivo con chile seco. El pan estaba muy rico y como complemento para esperar la comida se me hizo bastante bueno. Pues bien, pedimos una pizza Venneto que incluía peperonni, aceitunas, champiñones, etc. Muy rica la pizza y de buen tamaño pues traía ocho pedazos que para dos personas fue suficiente y al centro queda bastante interesante. Obviamente todo ésto acompañado de un vino. Tenían algunos chilenos, unos rioja, unos shiraz australianos y unos italianos. Pedi un italiano que no recuerdo como se llama, jaja, creo que era D'Arista pero eran solo dos italianos, uno era un Montepulciano D'Abruzzo, ese no, el otro, jaja. Estaba muy rico el vino ya que se abrió bien he hizo su fabuloso trabajo de servir de anfitrión a una buena plática.

El precio de la pizza andaba como en $130 pesos (sip, algo elevado) y el vino (mi perpetua queja del precio del vino en los restaurantes) estaba como en $300 y feria. Por lo que vi del menú había otros platos como pasta, lassagna y ensaladas creo, todo rondando entre los $75 y los $200.

Ahora, la música... la música, otra de mis frecuentes quejas... escuchar repetidas veces el mismo disco de Andrea Bocelli (por más italiano, y comercial, que sea) no es agradable. Si bien la ópera es un elemento increiblemente italiano creo que se puede echar mano de otro tipo de música que podamos relacionar con la península itálica que no necesariamente sea ópera. No es que no me guste la ópera, de hecho me gusta, pero casar la ópera con la comida italiana cuando podemos tener variedad de géneros como un Vinicio Capossela o un Paolo Conte no estaría nada mal, crearía una atmosfera distinta, no tan kitsch, porque a final de cuentas la ópera y un restaurante italiano en Hermosillo se me hace kitsch... sobre todo porque Andrea Bocelli no siempre canta ópera... afortunadamente. O no tiene porque ser exclusivamente música italiana porque sea restaurante italiano. En el Olé! Paella ponen a Soda Stereo que de español tiene lo que yo tengo de alemán y, vamos, se disfruta mucho. Ahí una breve reflexión sobre la música, jaja.

El lugar está muy adecuado para ir a pasar un rato ameno. La comida estuvo buena, el vino estuvo rico y creo que se puede generar un buen ambiente. En lo personal opino que habría que trabajar un poco más en la cuestión de no crear un ambiente más cálido, menos frío, no se, tal vez sea porque eramos los únicos en el restaurante... no se, pero si pones velas en las mesas supongo que son para prenderlas ¿Que no?.



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Sale!!

Calificaciones:
Lugar: * * * *
Servicio: * * * 
Sabor: * * * *
Precio: * * * 

lunes, 26 de abril de 2010

Lusso Trattoria

Anoche fui a un lugar que desde hace rato me había llamado la atención pero que por una razón u otra (o sin razón aparente) no había ido y ese lugar es la Trattoria Lusso, o bien, Lusso Trattoria.

Este lugar está sobre el Blvd. Morelos casi esquina con el Rodríguez, justo donde estaba la Fabula Pizza del avión... oh, sí, la famosa pizzería a la cual todos fuimos de niños (al menos los que fuimos niños en Hermosillo).

Pues bien, el Lusso tiene una decoración y un ambiente muy bien planeado que le da un toque trendy/viejo mundo. Me senté en la terracita que tienen afuera y la verdad no tuve mucho tiempo de observar el interior del restaurant pero por lo que recuerdo se veía limpio y con la decoración ya descrita, no sobrecargada como por ejemplo El Chalet (reseñado aquí) que tiene imitaciones del David y otras estatuas mediterraneas por todos lados. Tiene un decente estacionamiento enfrente como para unos seis carros, o bien en las calles aledañas.

Como les decía me senté afuera, en unas, la verdad, no muy cómodas sillas de herrería (sin embargo muy bonitas) con una música muy, sumamente muy agradable (salvo el Andrea Bocelli que se coló, que en lo personal no me gusta) que iba desde música de los 40's-50's como Doris Day, Louis Armstrong; ópera ligera (ya que el amooooor... (8)), etc. Muy bien, ¡Felicidades!.

El servicio fue muy bueno. El trato a partir que abrimos la puerta (ojo con eso nomás... "abrimos la puerta") fue un trato muy amable, muy acogedor por parte del... no sé quien era... ¿el capitán de meseros? ¿el dueño?, bueno, se veía que tenía cierta autoridad en el lugar, y posteriormente, por parte del mesero también. Tal vez un poquito más proactivo hubiera estado mejor, pero bueno, la verdad fue un muy buen servicio. Ah, también me sorprendió el hecho que en el menú advertían que los tiempos de cocción de los platos podían ser largos (algo sumamente comprensible) y la verdad no, los platos nos llegaron en un tiempo muy decente. ¡Bien por eso!.

La comida. Yo pedí Pasta Penne (Se dice peN-Ne, no pené, no es francés)que supuestamente iba a estar arrabbiata y no, la verdad sí les faltó (y vaya que los italianos sí la pueden llegar a hacer MUY enchilosa) pero estaba realmente deliciosa, de todas maneras. Me encantó el hecho de saborear ingredientes frescos como los chiles morrones que tenía y la salsa de tomate estaba muy rica. Confieso que guardé un pedacito de pan para limpiar el plato, jajaja. Ah, esa es otra, el pan de la casa que dan como aperitivo está muy rico y, con ese splash de vinagre balsámico, sabe delicioso. Una cosa nomás... por favor, no usen parmesano Kraft-en polvo-puro químico excepto parmesano... se ve mal, en serio. El parmesano no es un queso que deba de venir en polvo, es un queso duro, que se ralla y se derrite y sabe delicioso. Sí, se que es caro... pero la experiencia vale la pena.

Mi novia pidió lassagna con salsa Alfredo. La salsa estaba ríquisima. No a cualquiera le queda la salsa Alfredo tan buena, o sea, si es fácil que sepa bien, pero de ahí a decir que es ríquisima, es difícil. La lassagna también estaba muy, muy rica, me encantó, así como el plato que ordené yo. La porción se me hizo un poco pequeña, la verdad. Digo, pensando en las porciones que me han tocado ver en otros restaurantes italianos (no aquí) o que me han platicado que sirven en Italia.

El menú de bebidas se veía bastante interesante. Vinos de variados precios (a precio de restaurante, claro), cervezas variadas (ojo, no vayan a pedir cervezas raras como Casta, Minerva o Guinness en domingo porque de una manera extraña se acabaron en el fin de semana y las comunes no), digestivos varios, etc. Muy surtida, la verdad (salvo por las Castas y las Minervas).

Los precios. La verdad, la verdad, sí se me hizo algo carito. Digo, el lugar está muy padre, el servicio excelente y bueno, en fin, esos lugares SON caros, de una manera u otra. Es un restaurante. Pero, por ejemplo, vi que la pizza costaba alrededor de $200... no decía de que tamaño era, ni nada, espero que no sea por una pizza personal. Pero sí, si planean ir, vayan con presupuesto amplio.

Un plus es que al final te dan una hojita para que des tus comentarios. ¡Se agradece que tengan esa atención con el cliente!.

Entonces, aquí tenemos esta otra opción. Es una opción muy interesante la verdad. Gracias por presentarnos este nuevo lugar de comida italiana, y muy buena, por cierto. Si quieren ir a echarse unas copas (considerando la triplicación del precio de la botella que hacen los restaurantes... chéquense este artículo: El precio del vino en el restaurante), degustar una deliciosa comida italiana en un ambiente muy, como lo dije, viejo mundo con una música agradable, les recomiendo Lusso Trattoria.


Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * * * *
Sabor: * * * * *
Precio: * * * *



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lunes, 22 de junio de 2009

San Sebastián

Bueno, el día de hoy les presento la reseña del Buffet Italiano del Hotel San Sebastián.

Resulta que, convencido por la publicidad, decidí ir al dicho Buffet a probar las exquisiteses italianas que prometían en el anuncio... así que un jueves fui.

El Hotel San Sebastián, para los que no lo conocen, está en la esquina del Blvd. Vildósola y Periférico Sur en la salida a Guaymas. Por estacionamiento ni se preocupen, es un hotel... aunque cuidado si por hay evento en los salones.

Pues bien, el buffet italiano son todos los jueves en la cena y tiene el precio de $100 pesos por persona y ¡Oh, sorpresa! Te regalan una copa de vino... pues sí, pero no te dicen que es vino California de tetrapack... y la botellita de media de XA cuesta $60 pesos, lo que cuesta la botella de 750 ml.... pero bueno.

En primer instancia tuvimos una muy buena recepción. La señorita de la entrada, el "sommelier", etc. nos recibieron super bien. Hasta nos asustamos de tan buen trato. Total que para no quedarnos con las ganas compramos las botellitas de XA a precio de mercado negro y nos dirigimos al buffet.

Había una decente variedad de pastas que la verdad todas estaban muy buenas y la pizza también les quedo muy rica. Recuerdo también que había unas pechugas de pollo empenizadas, gratinadas con mozarella y tomate: bastante ricas. Hasta el arroz poblano con letrero que decía "Risotto" estaba bueno.

Entonces, sí está bastante recomendable. Además había música en vivo y hasta en italiano. Lo chistoso fue el cantante diciendo que no se preocuparan por lo que dice la canción que son canciones muy bonitas y acababa de cantar una que decía "non t'amo piu".

El lugar pues es bastante limpio, la verdad, es algo que les reconozco a los bufetts de estos hoteles, que por lo general están bastante limpios.

Y además decoran todo muy bonito, con velas, manteles con los colores de la bandera italiana, botellas de vino, etc. Realmente le metieron muchas ganas ¡Felicidades!.

Entonces, aquí esta está recomendación para los jueves en la cena para pasar un rato agradable y buena comida, aunque el vino algo carito... para variar... o pueden tomar el California gratis.

Sale!!

Calificaciones:
Lugar: * * * *
Servicio: * * * * *
Sabor: * * *
Precio: * * *

ACTUALIZACIÓN: EL CAFÉ TORINO HA CERRADO.

sábado, 14 de marzo de 2009

El Marcos

El día de hoy les traigo la reseña de este restaurante aquí en la capital sonorense: El Marcos... el restaurante, no la capital.

El Marcos es un restaurante que al parecer ha venido para quedarse. Digo esto porque se colocó en la glorieta rara que está enfrente del Carl's Junior que está sobre el Blvd. Rodríguez, enfrente del Gimnasio del Estado, glorieta por la que han pasado multitud de establecimientos. Las teorías eran que nunca prosperaban estos negocios por la sencilla razón de que NO HAY estacionamiento. En la glorieta sólo cabe el negocio y para estacionarse hay que hacerlo sabe donde y además cruzar la que aunque no representa gran problema desde mi punto de vista puede haber gente medio especial que se le haga muy "naco", pero en fin. Entonces El Marcos solventó este problema con el sencillo procedimiento de poner un valet parking y "san se acabó": uno llega, deja su carro, le dan un ticket y ¡listo! ¡Adios, carro! (Todas estas son conjeturas mías).

Pero bueno, El Marcos es la cuchilla extraña que les digo que se forma con la Nayarit, el Blvd. Rodríguez y la Matamoros. Hagan su triangulación y ahí está. Cerca está el Carl's Junior, el Gimnasio del Estado, el Starbucks, etc. Creo que es demasiado popular la ubicación no creo que haya pierde.

Como les dije arriba, tienen valet parking, yo lo utilicé cuando fui porque no hay estacionamiento pegado el lugar, el estacionamiento está cruzando la Matamoros si no me equivoco y realmente si puede ser una calle transitada, así que tampoco no tiene nada de malo aprovechar el servicio. Aunque si por alguna razón no te gusta, pues entonces cruzando la Matamoros está el estacionamiento y supongo yo que no debe de haber ningún problema por encontrar lugar.

Pues bien, a la entrada fuimos bien recibidos y fuimos llevados a la mesa, todo bien. Llegó el mesero, nos trajeron los menus, nos ofrecieron bebida, todo bien. Ahora el mesero llega de buenas a primeras y nos dice: "Muy picosa o medio"... y yo: Oo? "WHAAAAAAT? "(Todo eso pasó en mi mente), esto fue lo que dije en realidad: "Disculpa, picosa o medio ¿qué?" y visiblemente molesto, como si por alguna extraña razón yo deba de saberlo de antemano, ya me informó que te dan totopos y salsa. En fin.

El lugar está padre, la música está horrible, a parte que escuchamos la misma canción de Britney Spears como 10 veces y además, oh Dios mio, el CHIKILICUATRE, no lo podía creer, si no conocen al Chikilicuatre aquí el VIDEO. Aquí no pude contenerlo y me solté riendo a carcajada partida y le mandé un mensajito a mi hermana platicándole el bizarro suceso y me responde algo así como: "Que lugares tan chidos frecuentas".

Pero bueno volviendo al lugar. El lugar está bonito, tiene diferentes niveles, todo pintado al merísimo estilo de Chagall, realmente parece que estás en un cuadro de él. Pero todo bastante bien. Es acogedor el lugar, buena iluminación. Lástima la pésima música. Aunque debo admitir que el Chikilicuatre dio el toque cómico a la noche.

La comida estaa muy rica. De entrada pedimos una queso empanizado con cilantro que estaba riquísimo. De plato fuerte pedí un steak. También delicioso y mi novia pidió una pechuga de pollo mariposa muy rica también. Para bajar todo pedimos un Chateau Camou que es un vino sumamente rico del Valle de Guadalupe en Baja California, se los recomiendo mucho.

Entonces, el lugar está bastante bonito y se pasa un rato agradable ahí. También me dieron ganas de volver pero con un grupo más nutrido, supongo que se ha de poner bien el ambiente. La comida es rica, el vino es rico y a pesar de la mala música si estuvimos bastante bien. El lugar se comenzó a llenar bastante a eso de las 22:00 y ya saben el ambiente de restaurante, voces, platos, niños, (sí, niños), hablar más fuerte, etc. No tienen que reservar, pero lo pueden hacer si es que en algún momento de la vida les contestan. Lo peor del caso es que se me perdió el teléfono y no se los podré dar, aunque da lo mismo, nunca me contestaron. Así que mejor vayan.

Por los precios, pues hay que esperar que la comida es buena comida, son cortes de carne, etc; los vinos son buenos vinos así que no esperen una cena que se baje de $300 pesos por dos personas (sin contar el vino) aunque realmente no recuerdo que me haya asustado con los precios pero no creo que esté así como para ir todos los días, jaja.

Entonces les recomiendo mucho este lugar. Está entretenido y se puede pasar una buena noche ahí.

Sale!!

Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * * *
Sabor: * * * *
Precio: * * *

domingo, 11 de enero de 2009

Olé! Paella

¡Feliz Año! Ya volví de mis merecidas vacaciones y aquí estoy de nuevo para traerles las reseñas de los lugares para comer en Hermosillo.

Anoche, indecisos a dónde ir a cenar, se me ocurrió la idea de ir al Olé! Paella.

Pues bien, el Olé! es un restaurantito de comida española que está sobre el Blvd. Morelos #89 pasando la Av. 7, o sea que si van a de Sur a Norte, pasan la Alfredo Eguiarte y en el siguiente semáforo dan una vuelta en U y ahí lo van a tener.

El restaurante antiguamente estaba sobre el mismo Morelos pero mucho más atrás, a lado de la Fabula Pizza del avión, casi esquina con Rodríguez.

El lugar es un poco pequeño, hay unas cuantas mesas y está en una especie de patio cubierto por una lona aunque también tiene una pequeña sección techada de un par de mesas (donde está la barra). A lado hay un estacionamiento bastante grande así que ni porqué preocuparse por eso.

La decoración está muy bien trabajada; todo para acentuar el concepto del restaurante (el rojo), todo está en la misma tonalidad, jeje. Es un lugar agradable con mesas rústicas, frases pintadas por aquí o por allá, con buena música (¡¡Bravo!!) muy variada que va desde flamenco, cantantes españoles nuevos y no tan nuevos, un Gustavo Cerati que se coló por ahí, etc, pero en general muy buena música (Aunque el volumen estaba algo alto). Un ambiente tradicional - moderno.

El trato es muy bueno. Recibidos en la entrada por el dueño, creo, y con un trato muy deferente (sí, deferente) y amable. En la mesa fuimos bien atendidos aunque al masero se le olvidó por ahí algo que le pedimos y tuvimos que volverlo a pedir pero bastante bien el trato por parte de él también.

Fuimos en plan de "tapear" (comer tapas, es decir algo para comer mientras tomas) así que pedimos puras tapas (tapear, tapas, tapas ¿y qué? jajaja). Patatas bravas (que no están nada bravas, aunque la salsa estaba riquísima), camarones al ajo (deliciosos), chistorra y patatas ali oli (ambas también muy buenas) y para pasarnos todo nos echamos un Rioja, Viña Vial. (Creo que al dueño no le pareció que le haya pedido un Ribera del Duero... mi novia y yo llegamos a la conclusión de que tal vez sea de la Rioja, jajaja.). Pero bueno, el vino estaba muy bueno también una vez que se abrió bien.

En el menú figuran ensaladas varias, paella (por supuesto) y una variedad de postrecitos tradicionales que de nuevo no los probé por ... comer tanto, jaja.

Nos la pasamos de lo lindo, platicando, tapeando, tomando vino, escuchando la música, etc.

El precio de la comida está relativamente decente, de hecho lo único que subió la cuenta fue la botella del vino ($330), pero pues en fin, era restaurante te triplican el precio del vino como si fuera la única botella en Hermosillo. Pero ahí les va un dato bastante interesante: pueden llevar su botella y sólo te cobran el descorche que son como $150 pesos, o sea que si ya tienes por ahí una (de Ribera por ejemplo :p) puedes llevarla.

Pues bien, este restaurante no perdió la calidad desde aquella vez que fui hará hace unos... ¿3, 4 años? Aunque me gustaba más el otro local. Está excelente el ambiente ahí para ir a echarse la copa, tapear, pasar el rato (hay un tablero de dardos y ahí estaba una pareja jugando). Hay un sillón donde se me antojó para estar en un grupo más nutrido echandote unos vinos. El trato es muy amable aunque si algo distante y la comida está riquísima. Plus: cierra a las 2:00 am.

Muy recomendable, muy interesante para comer algo diferente aquí en Hermosillo que hasta donde se, no hay otro restaurante de comida española.

Por último les dejó una de las frases pintadas en el restaurante: "El que bien come y bien bebe sólo de viejo se muere".

¡Salud!

Sale!!

Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * * * *
Sabor: * * * * *
Precio: * * * * *

viernes, 7 de noviembre de 2008

Tocho Morocho

Esta noche tuve una gran revelación: el Tocho Morocho.

Este restaurantito se encuentra sobre el Periférico Norte (O Blvd. Ignacio Soto) cerca de la entrada a La Jolla y más cerca todavía de unos departamentos que hay por ese sector llendo hacia la salida a Nogales. Por fuera casi no se ve mucho dado que uno pasa por ahí a velocidades vertiginosas pero si se fijan por ahí aparecerá en la banqueta un letrero con un tenedor y un cuchillo con toque rústico y ahí es.

El restaurante es un local pequeño pero bastante agradable con un ambiente medio lounge y una decoración algo ecléctica entre fotos de Audrey Hepburn y pinturas... ¿modernas?... tiene su buena iluminación y como les digo tiene un ambiente muy muy agradable y como es chico tiene su toque acogedor.

No conozco bien el horario pero ya en la tarde lo he visto abierto hasta avanzada la noche.

El servicio es EXCELENTE. Desde el momento en que nos abrieron la puerta hasta que nos fuimos tuve un trato muy amable, cercano, no empalagoso, propositivo... realmente no recuerdo un restaurante aquí con un servicio como ése.

Para abrir el apetito pedimos un vinito. Me dieron dos opciones uno del Valle de Parras en Coahuila y un Rioja que se llamaba Audiencia. Particularmente me gusta el Rioja así que pedí el Rioja. Me dieron a catar y el vino estaba muy bueno y por lo que me dijeron lo venden en La Cubiella, ahí se los dejo.

Luego vino el entremés con unos canapés de camaron con salsa chipotle con fresa, jícama rayada y jamaica tostada... muy exótico pero muuy rico.

Para plato fuerte pedí un New York que me vino en el comal acompañado de fríjoles, salsa estilo molcajete (que estaba deliciosa), calabazas a la parrilla, cebolla asada y tortillas (que al parecer estaban hechas ahí y que también estaban riquísimas). Mi novia (quien no traga tanto como yo) pidió una ensalada de pollo oriental que también estaba muy rica.

¿Qué puedo decir del New York? Excelente carne y delicioso.

Para rematar no quisimos postre porque ya no había tanto espacio para él y además no me latieron, eso sí, los postres que tenían ahí. Pero mi novia pidió un té cherry festival y yo un espresso. Pues al menos para mí, fue cerrar con broche de oro, el espresso estoy casi seguro que era de macchinetta y también estaba riquísimo.

Pues bien, la experiencia fue muy grata, la comida estuvo muy rica y el servicio excelente. Ahora, el precio. El precio estaba algo alto si se va a un consumo contínuo pero las cosas que sirven en realidad eso cuestan. El platillo más barato creo que se va alrededor de unos $70 pesos y de ahí para arriba.

El menú estaba delicioso pero lo consideré algo raquítico. Digamos que si uno va alrededor de unas 5 veces ya lo probó todo. Aunque bueno, no se si sea el concepto del lugar. Una variedad en entradas y pastas le iba a caer bastante bien, digo yo. Algo así como platos fuertes no tan fuertes, jeje.

Por estacionamiento no hay problema dado que se puede estacionar en la calle aledaña donde además cuenta con estacionamiento propio y creo que nunca de las veces que he pasado por ahí he visto demasiada gente.

Como ya les dije el trato es muy bueno, es excelente y hasta te toman foto para salir en la galería de clientes que tienen en muestra, jaja. Un buen detalle.

El lugar está algo nice más tampoco es así elegante, así que sí recomiendo una manita de gato antes de ir. Está perfecto para ir a tomarse unas copas, festejar algo especial (como yo ayer) o echar la platicada. Ah, por cierto, la música esta padrísima, va con el ambiente pero al 100 ¡Felicidades!.

Así que recomiendo con honores este lugarcito muy interesante con una buena propuesta gastronómica, moderna, atrevida y muy rica.

Y ahora, las calificaciones:

Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * * * * *
Sabor: * * * * *
Precio: * * * * *

¡Felicidades, Tocho Morocho!

P.D. Caprese se dice como se escribe, con la "e" al final.

ACTUALIZACION DEL 29 DE DICIEMBRE DE 2010:

Hace un par de semanas fui al Tocho Morocho de vuelta. ¡Felicidades! Mismo buen trato, mismo buen ambiente y, Dios mio, el chamorro fue una experiencia realmente ¡mística! Se los recomiendo ampliamente. Ahí mandé mis felicitaciones al chef ;). ¡¡Sorry, de nuevo no me quedó espacio para el postre!! Pero con esas comidas ¿Cómo?.

lunes, 3 de noviembre de 2008

El Chalet

Queridos lectores, gracias por sus comentarios y a petición popular iré al café del Maestro Ozuna, jaja. Ya he ido antes, pero nunca en mi papel de inquisidor gastronómico así que esperen próximamente el review de la visita.

Bueno, la noche de hoy les traigo un restaurante: El Chalet.

El Chalet es un restaurantito que se encuentra a un costado de la Torre de Hermosillo ahí por el Blvd. Kino y la Calle Ramón Corral si no me equivoco. A primera vista es medio sospechoso dado que está medio escondidito y si no te paras enfrente ni cuenta te das casi que está ahí.

El ambiente se me hizo muy raro. Se me hizo casa con intentos de restaurante... no se, se me hizo raro, además que había muy poca gente y como que tan silencioso el ambiente no se puede explayar uno. Se nota que es un negocio familiar.

Está algo limpio aunque se nota que los años han pasado y algunas cosas necesitan una manita de gato y se puede decir que es acogedor. No faltan las estatuas "clásicas" de davides, venus de Milo, victorias de Samotracia, etc. yo creo para darle un toque "mediterráneo". Nota: los asientos están medio incómodos.

El menú está algo variado con bastantitas faltas de ortografía en los nombres italianos o eso de ponerle "insalata cesare" para darle un toque italiano a la ensalada César no va dado que la ensalada esta la inventaron en Tijuana. Las entradas están algo raquíticas y pienso que la variedad de pastas podría ser mucho mayor considerando todas las posibilidades que hay con ingredientes comunes y corrientes.

El servicio es pasable. Fui bien atendido a la entrada. El mesero si bien ni siquiera recomondó entradas nos atendió pasable... mediocre. Lo único por lo que se preocuparon en preguntarnos era que si teníamos suficiente pan. Ni postre ni café nos ofrecieron.

Yo probé el spaghetti a la putanesca y mi novia probó unos fetuccine no me acuerdo qué. Pues bien, la salsa putanesca que debe llevar peperoncino o pimiento o algo que enchile no enchilaba nada y la de mi novia que no tenía porqué llevar enchilaba. Pero fuera de eso estaba rico. El pan estaba muy bueno, eso sí. Para pasarlo pedí una copa de vino. Nada fuera de lo ordinario, un XA guardado o algo así.

Conozco gente que dice que la pizza y la lassagna están muy ricas, pero esas no las probé así que quedan pendientes.

Por estacionamiento no creo que haya problema dado que hay cuadras y cuadras y calle y calle para estacionarse en los alrededores aunque pues la 5 de Mayo tiene por ahí mala famita por eso de las noches. Yo fui un domingo en la nochecita, creo, y realmente estaba casi vacío el restaurante, igual en otros días de la semana se llena más.

Los precios estaban normales. Ni barato, ni caro. Aunque el plato estaba muy bien reportado.

Entonces, aquí esta otra opción para irse a cenar, ah por cierto, para que no estén (como mi novia y yo) asomándose por la ventana porque no saben que dress code usar: se puede decir que es casual.

Calificaciones:
Lugar: * * *
Servicio: * * *
Sabor: * * * *
Precio: * * *

lunes, 7 de julio de 2008

California

La otra noche, mientras escuchábamos el cd con la gesamtwerk de 31 Minutos, se me ocurrió cenar en el California.

Este restaurante-buffete se encuentra en el estacionamiento de la Comercial Mexicana, a un costado del Costco por el Blvd. Colosio.

Tiene todo el look de cafeteria gringa, parece un Denny´s o una cosa asi. Por tanto por dentro también. Impecáblemente limpio (al menos cuando fui) y todo ordenadito.

La ambientación es de típica cafeteria gringa con decoración comercial. El personal que me recibió fue súmamente atento quien nos llevó a nuestra mesa.

En el California puedes tienes dos opciones para cenar (no se si para la comida, yo fui a cenar) una es pidiendo en la carta o la otra es el buffete. El menú esta conformado por una serie de platillos muy diversos, todos al mero estilo VIPS (Platillos mexicanos, filetes, sopas, pastas, etc.). La carta está algo caro, un platillo no se baja de 80 o 90 pesos (hablando de platillos fuertes), más la bebida. Entonces decidí pedir el buffete.

El buffete cuesta $127 pesos por persona y ya con eso te deslindas de responsabilidades. La barra no es muy larga y la comida, aunque no variada, si está decente. Como extra note que tienen una placa y un batito ahí haciendo en el momento tortillas de maíz y ya te prepara tus "quecas" con una variedad de toppings que tiene ahí (yo probé el chicharrón prensado y estaba delicioso). Además hay cerveza en el buffete, aunque no tomé porque no me gustan las que tienen (Victoria y Corona), así que tome té que estaba rico.

La mesera que nos atendió no se le da mucho eso del servicio al cliente. Nos atendió muy mediocremente y hasta con malas caras, siendo que ni siquiera le pedimos nada en realidad, porque fuimos al buffete. Muy mal en ese aspecto. De hecho ni le dejé propina. Lástima que echo a perder la buena impresión que me había causado al principio.

Entonces. Si te interesa conocerlo, ve, pero si está algo carito. El sabor como mencioné arriba está decente, si bien no tienen los platillos más deliciosos, de hecho está algo X la variedad, están comibles. Fuera del buffete, haz de cuenta que vas a un VIPS pero con toque gringo. El café no lo probé pero según esto es de prensa francesa. A ver.

Culinariamente hablando no es la gran cosa, el precio está algo elevado considerando que este blog va dirigido a la gente normal y no a Carlos Slim, el servicio deficiente (ahora que me acuerdo el bato de las "quecas" también andaba de malas o no se), aunque está bastante limpio y, por razones obvias (está en el mega estacionamiento de la mega Comercial) no hay problemas de espacio para estacionarse. Un lugar más...

Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * *
Sabor: * * *
Precio: * *

martes, 1 de julio de 2008

Stromboli

Kiubole!!! jajaja. Bienvenidos a este nuevo blog donde me dedicaré (o el Mario también, si lo decide) a postear reseñas sobre las distintas opciones gastronómicas de la capital del estado libre y soberano de Sonora. Aquí van a encontrar comentarios acerca de carretas, puestuchos, puestotes, restaurantes, fondas, cafés, tacos de perro y de, básicamente, cualquier cosa que se puda comer y esté en Hermosillo.

Mi nombre es Alfredo Zamora. En realidad de profesión soy pedagogo musical (maestro de música en pocas palabras) pero me gusta mucho cocinar, me gusta la comida y me gusta comer jaja. Estos comentarios son mi opinión muy personal, no soy ningún experto en la materia. Más que nada, este blog es una guía para saber a dónde ir, cuándo ir, cómo ir, etc. Espero que les sirva. (Si se fijan, abajo de cada post hay unos tags que van a servir para ubicar los comentarios dependiendo de lo que estén buscando: italiana, tacos, burros, etc.).

Abro este nuevo blog con la reseña de uno de mis restaurantes algo recomendables de Hermosillo: el Stromboli.

Este restaurante ubicado en la Plaza Valles sobre el Blvd. Navarrete, antes de llegar a la Olivares, es un restaurante de comida italiana en su mayoría.

El lugar esta bastante interesante. Al estar en la plaza comercial no hay problemas de estacionamiento si uno va ya en la tarde-noche.

Al exterior se aprecia un estilo tipo trattoria, rústico, incluso tiene unas mesitas afuera, aunque en realidad el clima aquí no se presta mucho para estar ahí, al menos en los meses de calor. Por dentro tiene una decoración medio vintage con posters viejos de vinos, etc. Es limpio, tiene un ambiente bastante acogedor con luz algo tenue pero lo suficientemente iluminado para que no parezca antro. Es relativamente amplio, tiene la "parte de abajo" y un mezanine donde hay más mesas y un ambiente un tanto más reservado que la "parte de abajo" (Dependiendo del día si puede llegar a haber bastante gente). La música si les falló en serio dado que ponen el radio y no apetece estar escuchando RBD mientras uno quiere pasar un buen rato con buena plática.

Si bien no es elegante como para ir de rigurosa etiqueta (yo he ido en fachas), si se disfruta si uno se alista un poco para ir.

El servicio es bastante variable. Me han atendido bien, me han atendido regular y me han atendido mal. A veces se han tardado bastante, teniendo que repetir mi orden al mesero por si se le "olvidó" (o decidió ignorarme, no se).

El menú esta bastante decente y aunque tiene de varios platillos, si esta algo limitado en lo que a pizzas o pastas se refiere (con faltas ortografía incluidas en los nombres italianos de los platillos). El menú incluye platillos a base de pollo, pescado, mariscos, pastas, verduras, etc. También tienen entradas, algo de sopas, postres (algo limitado tambien) y bebidas.

En cuanto a las entradas las papas con queso ricota, pesto y almendras... y si se le pone el aceite con chile que ponen en la mesa, es riquísimo. La chistorra también esta rica, pero se me hace algo cara (como $70 pesos).

Les recomiendo la combinación trattoria que tiene spaghetti con pesto, un cuadro de lasagna a la boloñesa y tallarines en salsa Alfredo. La pizza también está rica y la pasta con mariscos también es recomendable. En general la comida es buena pero le falta ese toque de comida casera que si lo tuviera fuera mucho, mucho mejor.

El vino esta realmente X (Y no XA, jajaja). A $40 pesos la copa y que no te digan qué vino es ni nada, si se me hace medio acá. Te dicen ciertamente la variedad, pero pues igual y te están dando una copa de sabe qué y guardado quien sabe desde hace cuando y ni en cuenta. No estaba malo... pero no recuerdo haber pensado: "Qué bueno está el vino". Por cierto, una vez que fui solamente tenían café instanáneo. MAL.

Oh, sí. Los precios. Pues en verdad los precios no están ni caros ni baratos. Para ir de vez en cuando pasa bastante bien para algun evento o fecha importante o una noche decente con los amigos. Digamos que un platillo no se baja de unos $70 pesos y de ahí para arriba.

Entonces, resumiendo. Si estás buscando un lugar para pasar una noche diferente, agradable, con comida rica, en un ambiente agradable, es una buena opción, pero pues en sí tampoco es la octava maravilla. Mediocre, tal vez. Cierran a eso de las 12:00 pero ya a las 11:00 ya empiezan a dar lata.

Calificaciones:
Lugar: * * * * *
Servicio: * * *
Sabor: * * *
Precio: * * *

Nota curiosa: Ahí hice mi cena para festejarme mis 25 años de vida.

Sale!!

P.D. Nomás para aclarar. Las calificaciones están claras. 5 "estrellas" (o asteriscos) son lo mejor y así sucesivamente. En el caso de precio, mientras más estrellas quiere decir que el precio está mejor en cuanto a economía se refiere y dependiendo del contexto del mismo. Por ejemplo si es un restaurante no tan "interesante" y está caro, tendrá menos estrellas.